Bol de plástico o cristal, nunca metálico: el metal reacciona con el oxidante.
Pesa primero el tinte, luego añade el oxidante encima y remueve hasta que quede una crema lisa, sin grumos y sin vetas de otro color.
Retoque de raíz: aplica solo en el crecimiento, deja actuar la mayor parte del tiempo y en los últimos 5–10 minutos emulsiona con un poco de agua para repasar los largos.
Color entero desde cero: empieza por los largos y las puntas, y deja la raíz para el final. La raíz coge color más rápido por el calor de la cabeza.
Mezcla solo lo que vas a usar ahora. En cuanto juntas los dos productos empieza la reacción: lo que sobre, a la basura.